El COVID-19 y el Estado de Alarma está produciendo muchos cambios en nuestras vidas diarias, pero cuando en nuestro círculo cercano se encuentran grupos de riesgo, como lo son las personas mayores la situación se vuelve todavía más complicada. 

Precisamente para eso, para proteger a estos grupos más vulnerables se ha restringido el contacto social con el aislamiento domiciliario. Pero también los centros de día han cerrado y las residencias de mayores han restringido las visitas de los familiares. 

Esto, por supuesto, está suponiendo un duro cambio en los hábitos de las personas mayores con las que consecuencias que esto puede generar. 

Y es que el trabajo de los cuidadores y familiares de las personas mayores en estos momentos se ha vuelto todavía más complejo.

Lo principal es explicarles, en la medida de lo posible, la situación que se está teniendo que vivir y el porqué de las medidas adoptadas. Entender qué es lo que está sucediendo y la necesidad de estas medidas ayudará a pasar estos momentos de una forma mucho más. 

¿Cómo transmitir bien la información sobre COVID-19 a las personas mayores?

Dependiendo de la persona mayor y su deterioro cognitivo deberemos de adaptar nuestra explicación, pero aquí os dejamos unas recomendaciones generales. 


Cuidar el espacio en el que se transmite la información. Debemos de evitar ruidos o espacios con muchos estímulos como puede ser la televisión o radios encendidas. 

Los mensajes deben de ser claros, con palabras y expresiones que puedan ser fácilmente comprendidas por las persona que tenemos enfrente. 

Cuidado con decir toda la información de golpe. Debemos de estar pendientes a las reacciones de la persona mayor para poder dosificar la información. Además, es importante dejar pasar un tiempo para que la información se vaya asimilando. 

Repetir cuantas veces sea necesario y/o demandando. Estamos a su lado para ayudarles y para ello lo principal es escucharles y atender sus demandas de información de forma adecuada. Debemos de ser conscientes que se pueden producir pérdidas de memoria y por ello puede que sea necesario repetir en varias ocasiones la misma información. 

Fomentar que la persona nos transmita sus dudas, no coartar en ningún momento sus momentos de expresión. 

Apoyarnos en la comunicación no verbal, acompañar esta información con gestos de tranquilidad que ayuden a que la persona no se altere y pueda comprender la situación. 

Y por supuesto y fundamental, transmitir una información real, contrastada, sin caer en bulos o fakes news, atendiendo sólo a fuentes de información oficiales.